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el costo de la belleza

  • Foto del escritor: Jóvenes al día
    Jóvenes al día
  • 15 abr 2019
  • 4 Min. de lectura

El temor de ser, verse, sentirse o imaginarse una persona "gorda" daña el físico y la mente de millones de personas.


Cada año, miles de adolescentes padecen trastornos alimenticios o problemas de peso, de alimentación o con la imagen corporal.


Muchas figuras mediáticas que vemos en la televisión tienen los cuerpos más envidiados por la mayoría de peruanos, y esto se debe a un estereotipo de belleza ya marcado en nuestro país, este problema llega tan a fondo al punto de que las personas deciden someterse a dietas extremas, tanto así que llegan a sufrir de problemas alimenticios.



Este desorden alimenticio es de extraordinaria importancia para la aparición y mantenimiento de la anorexia y la bulimia nerviosas, unos trastornos psicológicos que conducen a graves desajustes en el comportamiento alimentario y que afectan a mujeres, mucho más que a hombres y lamentablemente, es la realidad, vivimos en un mundo donde uno mismo se juzga y se condena, y además que nuestra sociedad enfatiza la delgadez como primer criterio de belleza y la preocupación por la figura perfecta y el peso ideal es muy frecuente, cada vez más personas sufren de anorexia y bulimia en el Perú.



“Suelen aparecer más casos entre los 12 y 17 años, aunque hay menores de nueve que los padecen. También se ha comprobado que de cada diez pacientes, nueve son mujeres”, afirma Yuri Cutipé, director de Salud Mental del Ministerio de Salud (Minsa)



No es nada raro ver cómo personas con un peso normal hacen dieta para adelgazar. En total, hay 1,062 personas que padecen algún tipo de trastornos alimenticios, según el MINSA, y la hospitalización por problemas causados por desórdenes alimenticios crecieron un 18% entre el 2000 y 2009 , imaginemos todo lo que ese porcentaje ha crecido o crece hasta el presente año.



Hoy queda claro que la sociedad considera más importante el físico de una persona que cualquier otra cosa y nosotros como jóvenes nos dejamos llevar por ese tipo de estereotipos que nos hacen mal, pensamos que el tener un abdomen plano y una cintura pequeña es esencial para ser aceptados por los demás.



Nos preocupamos demasiado por vernos bien que descuidamos cosas mucho más importantes como lo es nuestra salud tanto física como mental, dejamos de comer, y si lo hacemos nos obsesionamos con la cantidad de calorías que tiene cada alimento, nos pesa comer, nos sometemos a dietas extremadamente rigurosas y en ocasiones este trastorno mental es tan grave que puede ocasionar la muerte, pero ese pequeño detalle no es importante cuando alguien está cegado por un modelo de cuerpo falso.



No es fácil sobrellevar un trastorno alimenticio porque es una carga muy pesada, y tampoco es fácil tener actitudes positivas cuando nos sentimos ofendidos con comentarios malintencionados acerca de nuestros aspecto, antes de pensar en la anorexia y la bulimia como una opción para solucionar estos problemas, debemos saber todas las consecuencias que traen y los riesgosos que son.



Todos somos más que una imagen ante los demás, debemos querernos y valorarnos por lo que somos y no por cómo nos vemos.




Fuente:



¡HASTA EL HUESO!


La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria, que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos. Normalmente comienza con la eliminación de los carbohidratos, ya que existe la falsa creencia de que engordan. A continuación rechaza las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a casos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductas asociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso de ejercicio físico.






Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo. Todo esto tiene consecuencias graves en la relación del enfermo con su entorno. Es importante distinguir la anorexia de otros trastornos alimentarios muy frecuentes aunque más leves. El 80 por ciento de los jóvenes pasan por etapas en las que empeora su relación con los alimentos y los evitan, lo que no indica en ningún momento que estén desarrollando la enfermedad. La edad de inicio de la anorexia se sitúa en la primera adolescencia, en torno a los 12 años, si bien la población más afectada se encuentra entre los 14 y 18. Es más frecuente en las clases sociales media y media alta.



Hasta el momento no se ha determinado una causa biológica clara sobre el origen de la anorexia. Aunque hay muchos factores socio cultural que pueden desencadenar, es probable que una parte de la población tenga una mayor predisposición física a sufrir este trastorno, independientemente de la presión que pueda ejercer el entorno. Por ello existen de factores generales que se asocian a un factor desencadenante o cierta vulnerabilidad biológica, que es lo que precipita el desarrollo de la enfermedad.

Sin embargo, aún no se han podido identificar los desencadenantes de la vulnerabilidad. Se habla de un gen que puede predisponer a padecer anorexia, pero no hay estudios concluyentes al respecto. Sí se sabe que muchas madres de jóvenes anoréxicas también han sufrido en el pasado trastornos en la conducta alimentaria.

Hasta el momento se había señalado especialmente a la moda, la belleza y al culto al cuerpo como principales causantes de la enfermedad, pero hoy se sabe que en su aparición también intervienen otros factores. El origen de la anorexia se encuentra, en definitiva, en una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales.

De esta manera se pueden distinguir dos tipos de factores: desencadenantes y generales.


Fuentes:

https://www.portalfarma.com/Ciudadanos/saludpublica/consejosdesalud/Paginas/anorexia.aspx


 
 
 

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